Saber mi futuro es un deseo natural de los seres humanos. Hemos sobrevivido todos estos siglos porque aprendimos a prever como medio de mejorar nuestro futuro. Sin embargo, cuando se usa el término saber mi destino, se puede entrar en otro tipo de connotación. Sabemos que en el futuro pasarán muchas cosas buenas y malas. Formamos nuestro destino, lo que será de nosotros, según lo que hagamos con ellas.
Al consultar una pitonisa, o a adivinos para saber mi futuro, necesitamos tener esto en mente. No estamos a merced de las circunstancias.
El tarotismo, la videncia y similares solo tienen efecto en saber mi futuro si primero entiendo que la decisión final es mía. Que soy yo quien puede actuar mal o puede actuar bien.
Saber el futuro es algo que al menos una vez en la vida todos quisiéramos. Asumiendo una pitonisa o unos adivinos realmente pudieran decirnos saber mi futuro, ¿estaría bien conocer mi futuro?
Pensar en saber el futuro es como decir que éste ya existe y que yo estoy a merced de él. Es como querer saber mi destino para simplemente alegrarme o lamentarme de él. No hay nada que yo pudiera hacer.
Sin embargo, esta manera de ver el mundo está equivocada. Artes como el Tarotismo y la Videncia son herramientas que nos pueden ayudar a tomar mejores decisiones. No nos condenan a una vida o la otra.
Nos referimos a asuntos trascendentales, no solo a premoniciones de cosas irrelevantes que sucederá en el futuro, como la persona que sueña que se va a ir el agua mientras se baña y así sucede. Nos referimos, por ejemplo, a las personas que se preguntan si les conviene o no casarse con la persona con la que están.
A veces, saber el futuro es aprender a leer las tendencias, las evidencias, a nosotros mismos. ¿Por qué estamos con esa persona? ¿Sentimos que no valemos sin ella? O por el contrario, ¿nos llena de ganas de vivir y ser mejor personas? ¿Está dispuesta esa persona a luchar por un mejor futuro y lo demuestra con hechos?, o ¿solo nos ofrece promesas y nunca emprende nada por su propia cuenta? ¿Que futuro nos espera con esa persona? Muy frecuentemente, solo nosotros podemos saber el futuro.
Las videncia es un arte esotérica cuyos inicios se mezclan con los inicios de la humanidad. La videncia, el tarotismo y disciplinas similares son ejemplos de esa característica creativa del ser humano.
La videncia es un arte reservada a adivinos. La pitonisa intenta ayudarnos en nuestra intención de saber mi futuro o saber mi destino por medio de la interpretación de su arte.
Esto es importante de tener en cuenta. La videncia se trata de una interpretación de nuestra realidad que, a lo sumo, nos ayuda a entenderla. Pero es finalmente nuestra decisión qué hacer con esa información. Depende de nosotros, y de nosotros solamente, actuar bien o actuar mal.
El tarotismo, la videncia y muchas otras prácticas similares son artes ancestrales a las que la humanidad a acudido en busca de ayuda para entenderse a sí misma. Ese anhelo es propio de los seres humanos.
Entonces, es común encontrarnos queriendo saber mi futuro o queriendo saber mi destino. Como no está en nuestras manos conocer esto, muchos acudimos a una pitonisa o a adivinos que a su vez se basan en la práctica de la una disciplina como el tarotismo.
Siempre y cuando entendamos que el tarotismo es una representación de nuestra situación, sujeta a la interpretación del adivino o pitonisa, podremos beneficiarnos al tener una perspectiva diferente. Pero esto requiere que tomemos responsabilidad de nuestros actos. Al final de cuentas, es nuestra responsabilidad obrar bien u obrar mal.
Saber mi destino y saber mi futuro son términos que a menudo se intercambian. Sin embargo, hay una distinción entre ellos. En el futuro siempre va a traer cosas buenas y cosas malas. Es nuestro destino, como seres humanos, hacer lo mejor posible con lo que nos traiga la vida.
Acudir a los adivinos o a una Pitonisa para saber mi destino es una alternativa común. El tarotismo , la videncia y prácticas esotéricas similares son disciplinas a las que la humanidad ha acudido desde siempre. Pueden ser una manera de ayudarnos a ver nuestra situación y de entender nuestra vida.
Sin embargo, saber mi destino no es algo que deba verse como escrito en piedra e inevitable. Siempre es posible hacer algo acerca de nuestra situación. Siempre.